25 de enero de 2013

La prostitución de la política

Secretario General

El escándalo que ha explotado en los últimos días en torno al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, y la práctica de cobro de sobresueldos en dinero negro de dudosa procedencia, y que se repartían según El Mundo a numerosos altos cargos orgánicos y cargos públicos desde hace dos décadas, ha sido un torpedo que ha impactado directamente sobre el sistema democrático y la credibilidad general de los partidos políticos.

Y esto es así no únicamente porque se está instalando entre la gente que quién más o quién menos  está pringado y que por tanto todos son iguales, no únicamente porque tal trama ha tenido que contar a la fuerza con la complicidad de las más altas esferas de la calle Génova para poder prolongarse tanto en el tiempo sin que nadie lo denunciara. Esto es así porque la estrategia de defensa del Partido Popular, ampliada por la derecha mediática, está siendo enchufar el ventilador y que la mierda salpique a todos. Irresponsablemente están manchando continuamente la credibilidad de todo el sistema de partidos, no son conscientes de lo peligrosa e incendiaria que es esta actitud.

Frente a esto hay que replicar al PP y sus voceros que no, que no todos los políticos son iguales, que existe una gran mayoría de personas que se dedican a la política por vocación de servicio en todos los partidos en todos los espectros ideológicos. Hay personas que están en política por convicción y por ideas, aunque no estemos de acuerdo con ellas, y luego están los corruptos y sus defensores, sus encubridores y sus justificadores, estos son los peligrosos y a estos son a los que hay que neutralizar para que no extiendan la falacia de que todos los políticos son iguales y de que no pasa nada porque los de casa roben porque todos hacen los mismo.

Basta ya de que quienes estamos en partidos políticos seamos laxos con la corrupción, basta ya de encubrir y de justificar a los corruptos. Vayamos hacia una legislación más dura y hacia unas prácticas internas más éticas y más responsables. Esto es lo que no tienen claro desde el Partido Popular. Siguen encubriendo y justificando la corrupción, siguen negando el problema, y quien niega el problema no es capaz de hallar la solución.

Los corruptos están en todas partes, y esto es innegable. La corrupción no la han inventado los políticos ni los partidos, la corrupción está desde que existen las sociedades humanas en todos los centros de poder. Los corruptos no se pueden evitar pero si se puede evitar la extensión de la corrupción. La corrupción se puede atajar, y a los corruptos se les puede neutralizar, pero hace falta voluntad política algo de lo cual carece el Partido Popular. Ante un corrupto se puede actuar de dos maneras: apartándolo o encubriéndolo, como hacen en Génova (no hay más que tirar de hemeroteca y ver que decía, no hace mucho, de Bárcenas la dirección popular).

La corrupción es algo que pervive gracias a los políticos profesionales, todos los corruptos son políticos profesionales (pero no todos los políticos profesionales son corruptos, ¡ojo!), y ejemplos de políticos profesionales tenemos en todos los partidos, no se salva ni uno, ni los de más reciente creación como por ejemplo UPyD, cuya líder lleva 30 años viviendo de la política de cargo en cargo. Cuando todo el mundo tengamos claro que no se debe crear una carrera profesional a través de la política, cuando tengamos claro que la política debe ser algo vocacional, temporal y enfocada al servicio público y no al servicio personal y para ganarse las habichuelas, veremos descender exponencialmente la corrupción a todos los niveles.


0 comentarios :

Publicar un comentario

No serán admitidos comentarios ofensivos. Puedes opinar con libertad, pero sin faltar al respeto.