27 de enero de 2011

Asesinado un activista gay en Uganda después de que un periódico publicara una lista de homosexuales "a colgar"

Increíble que en pleno siglo XXI continúen ocurriendo este tipo de sucesos y que la Sociedad Internacional no haga nada al respecto.

"¡Colgadles, van a por nuestros hijos!". Así titulaba a doble página el semanario Rolling Stone de Uganda (nada que ver con la conocida revista musical), que anunciaba la publicación del nombre y las fotografías de cien homosexuales del país. David Kato, activista de Sexual Minorities Uganda (SMUG), fue de los primeros en aparecer, hasta que en el mes de noviembre una orden judicial prohibió al semanario seguir con sus artículos por invasión del derecho a la privacidad de los ciudadanos. Tarde para Kato, cuya imagen apareció en la portada del periódico, y en las páginas interiores una segunda foto y su nombre.

Ayer a mediodía, de acuerdo con Human Rights Watch (HRW), un hombre entró en su casa, en la capital, Kampala, y le descerrajó dos tiros en la cabeza. Kato falleció camino del hospital. De 41 años, había participado activamente en la lucha contra la legislación anti-gay que un buen grupo de parlamentarios pretendían aprobar en 2009 y que posibilitaba la condena a muerte de los homosexuales. En la actualidad, los gays se enfrentan a 14 años de prisión en un país, Uganda, muy conservador y religioso. La lucha de los activistas y el escándalo internacional consecuente hizo que el debate sobre la nueva legislación (y su discusión en el Parlamento) quedara aparcado. Uganda tiene una gran dependencia de ayuda exterior, en particular de los Estados Unidos.

La información sobre la muerte de Kato todavía no está clara. De acuerdo con Monica Mbaru, responsable en África de International Gay and Lesbian Human Rights Commission, los atacantes eran dos, y, según testigos presenciales, que irrumpieron en casa del activista con el que se enzarzaron en una fuerte discusión, lo que alertó a los vecinos. No se sabe si fue disparado o golpeado en la cabeza repetidas veces. "Los vecinos lo encontraron inconsciente, pero en la ambulancia ya no se pudo hacer nada por él".

Mbaru añade que Kato y otros dos prominentes activistas habían denunciado en las últimas dos semanas que se sentían vigilados, con desconocidos siguiéndolos y, en el caso de Kasha Jacqueline, activista lesbiana, cuya fotografía y nombre fue también publicado, su casa fue asaltada de noche aunque no se llevaron nada de valor. Por fortuna, ella no se encontraba dentro.

Mbaru, al igual que HRW, hace un llamamiento a que la policía investigue y detenga a los agresores de Kato y que garantice la seguridad de los activistas cuyos nombres fueron publicados por la revista. Rolling Stone (sin vinculación alguna con la revista estadounidense) se hizo eco del gran número de predicadores y políticos que declaran abiertamente en Uganda que la homosexualidad es una enfermedad y que equiparan a los homosexuales con pederastas que ponen en peligro la unidad familiar en el país.

Mbaru recuerda que los derechos de los homosexuales en África siguen en peligro. Recientemente, el primer ministro keniata, Raila Odinga, hizo unas incendiarias declaraciones anti-gays y en Camerún se ha iniciado una campaña contra una prominente abogada que defiende a los homosexuales del país. La mayoría de los países africanos mantienen legislaciones anti-sodomía heredada de los colonizadores británicos y franceses.

Los responsables de la histórica revista musical Rolling Stone denunciaron en un editorial el pasado 21 de octubre la usurpación de su nombre por el semanario de Uganda, "que ha publicado los escritos anti-gays más repugnantes y odiosos que hayamos visto nunca". La publicación recogía llamamientos a la modificación de las legislaciones que en muchos países de África condenan a los homosexuales a la vida en prisión.

Noticia publicada hoy por el diario "El País":

0 comentarios :

Publicar un comentario

No serán admitidos comentarios ofensivos. Puedes opinar con libertad, pero sin faltar al respeto.